3 Reasons to Not Give a F***

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¡Solo Empieza!

 

Stairway to success

“Si estuvieses 100% seguro de que vas a lograr lo quieres, ¿por donde empezarías?

No vengo a tratar de “motivarte” o a venderte sueños. No es mi estilo. Vengo a decirte lo qué hay. Y lo “qué hay” es que salir del hoyo y lograr tus sueños es un proceso largo y trabajoso. Quizás lo más difícil que hayas hecho. Así que si buscas soluciones instantáneas, te recomiendo que te leas otro artículo.

Hay un componente bien importante que determina tus resultados: tu habilidad de tomar acción. Sin embargo, muchos se estancan porque no saben por dónde empezar.

Mi intención con este artículo es iluminarte para que finalmente comiences tu jornada. Ahora, si tomas acción o no, es cosa tuya. Así que si esperabas una señal, esta es.

Como me gusta ser directo, déjame adelantarte lo que te puedes encontrar cuando comienzas a moverte hacia tus metas:

Hay mil riesgos envueltos. No hay garantías. Tendrás miedo el 90% del tiempo. Dudarás de tus habilidades o capacidades. Puede que tardes semanas, meses o años en ver los resultados que esperas. Confrontarás años de malos hábitos y creencias absurdas. En ocasiones te sentirás solo. Dormirás poco y saldrás menos con tus amigos. ¿Pero sabes que? Esto es un sacrificio diminuto comparado con lo que te espera al otro lado de tus obstáculos. Solo tienes que empezar desde donde estes con lo que tengas a la mano.

Toma la vida por los cuernos

La vida no solo ocurre; ustedes ocurren juntos. Y lo que hagas o no hagas tendrá un efecto directo en tu entorno.

Digamos que quieres escribir tu primer libro. Puedes comenzar buscando textos o algún mentor que te ayude a organizarlo. Quizás puedes escribir un capítulo por semana. A lo mejor es que necesitas investigar más sobre el tema. Lo mismo sería para aprender un instrumento o cambiar de trabajo. Si no investigas los requisitos te sentirás perdido. Recuerda que la rueda la inventaron. Busca una guía y síguela en lo que encuentras tu camino.

“El que busca encuentra…”

Implementa tu idea, no la dejes en tu cabeza. Toma acción. Busca mentores. Pregunta. Práctica. Comete errores y aprende de ellos. Intenta cosas nuevas. Investiga los requisitos que necesitas. Toca puertas, ventanas, paredes. Crea un plan sencillo y comprométete a seguirlo día tras día haciendo ajustes en el proceso.

Todo paso que tomes en la dirección de tus sueños es un paso valido e importante.

¿Que esperas? ¡Muévete!

Juancho

Los 4 Miedos 


Se dice que todos nacemos temiendo dos cosas: miedo a caerse y miedo a ruidos fuertes. Lo demás lo aprendimos de nuestro medio ambiente.

El miedo a la arañas, a las alturas, a las suegras, a los ascensores, a Bill Cosby, a los lunes por la mañana, a los malditos gatos, a ese tío que insiste en abrazarte sudado, etc… Todos son comportamientos aprendidos, sea por sucesos personales o por experiencias ajenas.

Ahora, en cuanto a nuestro crecimiento personal, hay 4 miedos universales que tienden a estancarnos.

1- Miedo al Cambio 

El cambio no solo es necesario; es inevitable. ¿Te imaginas si todo se quedará igual? El mismo trabajo. El mismo salario. La misma tarea. La misma posición (tema lo dejo a tu imaginación). El mismo conocimiento. No se tu, pero yo me volvería loco.
Hasta la naturaleza está diseñada para evolucionar. Solo mira una semilla de girasol. Si la siembras, crece. Si no, se pudre y muere. Lo mismo lo puedes aplicar a tu vida – o te adaptas y creces o te quedas y mueres.
2- Miedo al Fracaso

¿Quieres saber quiénes no le temen al fracasó? Los que nunca intentan nada nuevo. Fuera de eso, este es un miedo que nunca se va, no importa quien seas o en que nivel estés. Lo bueno es que lo puedes usar para tu beneficio.
Por ejemplo, el miedo al fracasó te puede llevar a ser el mejor en tu área. ¿Por qué? Porque te obliga a dar el máximo para cometer los menos errores posibles. Por ende, te mueve hacia la excelencia.
Eso no quiere decir que nunca vas a meter las patas. Pues claro que te vas a caer. Es más, yo tú me voy comprando rodilleras desde ahora. Lo importante es que te levantes, y que encuentres las lecciones dentro de tus fracasos.

3- Miedo a ser Criticado

Te reto a que encuentres algún monumento creado en honor a algún crítico. Dale, yo te espero…
Si la vida fuese un juego, podríamos asumir que el exitoso es el atleta y el crítico es el fanático que solo observa desde las gradas. Míralo de esa manera y jamás te afectará las opiniones negativas de los que no tienen los pantalones para salir a jugar.
Siéntete orgulloso cuando alguien trate de derrumbarte. Si los estás irritando, definitivamente estás haciendo algo bien. Tu trabajo es ser tú y lograr tus metas. Fuera de eso, que le lleven sus críticas a su abuela.

4- Miedo al Éxito

¿Que, queeeeeeeeeeeee? ¿Miedo al Éxito? ¿Yo? Creo que Juancho se está automedicando.
Así es compatriota. Temerle al Éxito te mantiene chiquitito porque te enfoca en lo que pierdes en vez de lo que ganas. En otras palabras, miedo al éxito no es otra cosa que una excusa para quedarnos donde estamos.
Pensamos que no lo merecemos. Que no podremos con las nuevas responsabilidades. Que nos transformaremos en esos pendejos comemierdas que tanto criticamos. Que perderemos libertades o que nuestros amigos se molestarán.

Esto (inhalo profundo) es absurdo!

El éxito no cambia a la gente: los amplifica. O sea que si eres un idiota, el éxito solo resaltará tu idiotez (¿?) Por el otro lado, cuando la gente buena crece, se beneficia todo el que le rodea.
Así que no le temas al futuro. Concéntrate en ser una mejor versión de ti y lo demás caerá en su sitio.

Juancho

LOA Parte 3: Vive desde el Final

Business future view 

 

¿Estás Listo para Vivir desde el Final?

 

Mi historia comienza a mediados del 2004…

Esa época fue una llena de retos y dificultades. Me convertí en padre por primera vez, mi trabajo como músico se estaba convirtiendo en un estorbo, y después de 7 años finalmente terminaría mi bachillerato en Biología.

Al igual que muchos, yo no siempre fui una persona súper enfocada. Pero las situaciones literalmente me llevaron a evaluar mis posibilidades para una mejor vida. Fue ahí donde decidí seguir mi sueño de convertirme en un propagandista médico – meta difícil de alcanzar dadas las circunstancias. Resulta que gracias a la reciénte crisis económica las farmacéuticas del país estaban despidiendo a decenas de empleados, lo que traducía en pocas posiciones y muchísima competencia. O sea que por cada puesto habían por lo menos 20 peleándose por el. Personas con más educación, experiencia y conexiones que yo.

Dado el caso intenté moverme hacia algo más “seguro,” pero en mi cabeza no había espacio para otra cosa. Para mí, “ya era un propagandista,” y solo faltaba la oportunidad para demonstrarlo. Ahí fue cuando me moví de tener una simple meta a vivir con un final claro en mente.

Recuerdo que antes de acostarme siempre fantaseaba sobre cómo sería mi día siendo un representante médico. Me imaginé dando charlas, hablando con los médicos, contando muestras, asistiendo a seminarios, y hasta escuchaba a mis amigos y familiares felicitándome por el logro. Lo hice tanto que durante el día me sentía como si esto fuese cierto.

En vez de enfocarme en las dificultades o en ver mi meta como algo distante, decidí hacer lo contrario y asumir que lo lo había logrado.  Gracias a eso mis ideas y mis acciones se alinearon con mis deseos. Así que me puse las pilas y envié decenas de resumes, establecí nuevos contactos, estudié varios libros sobre ventas médicas, ptactiqué el proceso de entrevistas, y actué en cuanta oportunidad se me puso por delante. Mi fe era tan inquebrantable que me sentí obligado a prepararme para recibir mi milagro.

Ahora es que la cosa se pone interesante…

Luego de 5 laaaargos meses sin señales de progreso, me llegó una extraña idea diciendo,  “Juancho, ¡coge el teléfono y llama!”.

Como no tenía otras opciones, agarré  el directorio telefónico y llamé a cada una de las farmacéuticas enlistadas – a todas.

Así fue como me recibieron: “No hay posiciones.” “No llenas los requisitos.”’ “No se ofrecen puestos por teléfono.” “No tienes experiencia,” “Estas en la carrera equivocada” “Necesitas subir tu promedio” “Aquí contratamos internamente.” “Deberías estudiar otra cosa.” “No pierdas tu tiempo.” Etc, etc, etc…

Al segundo día, una de estas compañías me citó para una entrevista pues resulta que recientemente les renunció un empleado en medio del proceso de adiestramiento, y ahora necesitaban a alguien que pudiese cubrir su territorio.  ¿Y a que no adivinas quien llenaba los requisitos?

Y así fue… Luego de casi 6 meses de dificultades e incertidumbre terminé convertiendome en propagandista medico usando las páginas amarillas. Y no hubo economía o competencia que lo evitara.

Este método de vivir desde el final lo he usado para conseguir el carro que deseaba, para mejorar mi salud, para aumentar mis ingresos, y para muchas otras cosas más.

¿Quieres saber como se hace? 

Es sencillo: Primero identifica lo que más deseas alcanzar en el mundo. Después que sepas lo que quieres visualízate siendo la persona que deseas ser. Como el final de una película, imagínate ganando la carrera o escuchando a tus amigos felicitándote por comprarte el carro que querías. Usa tus sentidos y hazlo lo más real posible. Puedes hacerlo mientras meditas o cuando estés listo para acostarte. Luego, durante el dia tu trabajo es cargar con esa sensación de gratitud y satisfacción sabiendo que lo tuyo está por llegar.

 “Acepta que Eres la Persona que Deseas Ser”

Vivir con el final en mente no es otra cosa que abandonarte por completo a la idea de que tu meta te pertenece.  Emocionalmente deber vivir como si tus sueños ya fueron realizados o están por suceder sin ponerte a contemplar las piedras del camino.

El actor Will Smith lo hacía. Will recuenta que antes de entrar a Hollywood él siempre se veía como un actor categoría A. Y el que otros no lo vieran era completamente irrelevante para él.  Por eso no solo dio el máximo sino también atrajo a personas y situaciones que lo colocaron en la cima que hoy se encuentra. Todo porque asumió que era lo que deseaba ser.

¿Quieres ser supervisor de tu compañía?

Pues piensa y actúa como supervisor desde ahora, no solo cuando exista la posición o cuando estés preparado. Vístete con esa intención y no pierdas tú tiempo contemplando un plan B o un plan C. Como un actor, imita a alguien que admires y entra a tu oficina proyectando todas esas cualidades que posee una persona excepcional. Entra en el estado del deseo realizado y te aseguro que eventualmente lograrás lo que quieres, sea dentro o fuera de tu compañía.

Mira, la vida es tan obediente que te permite vivir como la víctima o el héroe – eso lo decides tú. Haz el experimento y asume que ya eres esa persona  feliz, creativa, abundante y carismática que deseas ser.

Carga esa fragancia de éxito en todo lo que haces y constantemente visualízate viviendo tu nueva vida. Acuéstate cada noche imaginándote a tus amigos felicitándote por tus logros o recibiendo ese premio. Imagínate conduciendo ese carro o asume que estas acostado en la cama de tu nueva casa. Hazlo hasta que se sienta normal y luego actúa en las ideas o las oportunidades que lleguen, por más estúpidas o extrañas que parezcan.

Lo que te quise traer con esta trilogía sobre la Ley de Atracción es que realmente nunca existió ningún secreto.Muchos grandes maestros nos han tratado de educar sobre la importancia de nuestra imaginación. Escúchalos. Investiga sobre el proceso. Asume que eres la persona que deseas ser y no te dejes desviar por lo que ven tus ojos.

La mente puede ser tu ventana hacia el futuro siempre y cuando la usas adecuadamente. No te definas por los eventos del pasado o por las limitaciones del presente y vive como si fuera imposible fracasar. Haz tu parte y deja que Dios haga la suya.

¡Vive desde el final!

Juancho

“Por tanto, les digo que todo lo que pidas en oración,

cree que lo recibiste, y lo tendrás.”  – Marcos 11:23

 

LOA Parte 2: 7 Mitos sobre la Ley de Atracción

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Desde hacen unos años el tema de la Ley de Atracción ha arrasado el mundo, gracias en gran parte al exitoso libro y documental titulado “El Secreto” de Rhonda Byrne. Libro que según las últimas estadísticas  vendió sobre 19 millones de copias y ha sido traducido en 46 lenguajes desde que salió en el 2006.

Lo malo es que como muchos no la comprenden, la poquita información que obtienen se presta para confusión, y en algunos casos mucha, pero mucha frustración.

Aún recuerdo que cuando vi el documental literalmente me volví obsesionado por saber cómo funcionaba y cuál era mi verdadero rol en la vida.  Así que me puse mi sobrero de científico y comencé una misión enfocada en comprender la ciencia detrás de esta filosofía.

Luego de cinco años, cientos de libros y seminarios, miles de horas de estudio, decenas de maestros, y un sinnúmero de técnicas aplicadas, llegué a estas tres conclusiones:

Primero: Muchos que se autoproclaman “maestros” no saben de lo que hablan.                                           

Segundo: La ley de Atracción es algo tan natural como lo es la Ley de Gravedad.                                                               

Tercero: No siempre tendrás lo que quieres pero si atraerás según lo que realmente eres.

Como dice el título, mi propósito en esta Parte 2 es desmentir algunos mitos sobre esta ley. De esa manera separarás lo útil de lo absurdo para que te conviertas en esa persona que atrae la suerte ante cualquier situación.

 

Mito #1- Tienes que ser bien específico en lo que quieres.

Cuando comencé en esto, me encontré con maestros que promovían el ser bien específico en nuestras metas mientras otros preferían que fuese un poco más relajado y general.  Cosa que me causó una tremenda diarrea mental. Entonces, ¿cuál es?

Lo que te puedo decir es que todo depende de cómo te sientas con relación a la meta.

Por ejemplo, si ser específico te causa miedo y ansiedad, probablemente te ayude el ser más general para así mantenerte abierto a otras alternativas. Pero, si te sientes cómodo siendo bien específico, mantente así hasta que logres el resultado que esperas. Sea cual sea recuerda que la calidad de tus emociones son las que atraen la calidad de tus resultados.

 

Mito #2 – La Ley de Atracción es una filosofía nueva

La ley de atracción no es algo que se inventaron para vender sueños o para llenar seminarios – aunque algunos piensan que es así. La misma forma parte de una serie de leyes universales que siempre han existido. Pero no tomes mi palabra, ¡investiga!

Busca bien y encontrarás información que data desde la época griega hasta en la biblia. Maestros como Hermes, Buddha, Jesús, Tesla, Planck, Emerson, Neville,… todos han expresado sus conocimientos sobre estas leyes, cada uno con la intención de ayudarnos a aceptar lo poderosos que somos.

Se cree que la primera vez que se usó el nombre “Ley de Atraccion” fue en 1887 en el libro “Isis Unvield”, y luego el tema se popularizó en uno de mis libros favoritos, “La Ciencia de Hacerse Rico” de Wallace D. Wattles 1910.

 

Mito #3 – La Ley de Atracción es algo “supernatural”

Haz un experimento. Ve a la selva y visita a alguna tribu que viva completamente aislada de la sociedad moderna. Ahora ensénales tu celular y explícales para qué es y cómo funciona. ¿No crees que lo verán como algo supernatural?”

Vacúnate contra el virus de la ignorancia yendo más allá de lo que sabes. Haz como yo: estudia, investiga, refuta y aplica. Luego me dices si esto es un truco de mágico o si es una herramienta innata que solo necesitabas ajustar para tu beneficio. Hoy en día encontrarás estudios formales tanto en Neurociencia como en Física Cuántica demostrando que todos tenemos un efecto directo en tu mundo, más allá de lo que nos han hecho creer.

 

Mito #4 – Puedes usarlo para controlar a otros.

Tu poder es sobre tu vida, no sobre el comportamiento de los demás. Así que no trates de usar esta ley para castigar o para controlar a otros porque solo tú saldrás afectado. Lo que si puedes hacer es ver tu situación desde otro punto y preguntarte el por qué estas personas están en tu vida.

Después de todo, cada persona que te rodea está ahí para educarte, para motivarte, o para reflejar algo que debes mejorar en ti.

Cambia tú y luego se ajustara lo demás.”

 

Mito #5 – Solo tienes que Visualizar.

La visualización es un tema interesantísimo que ha inspirado decenas de libros explicando sus beneficios. Así que vamos a poner las cosas en su lugar.

Lo que llamamos Visualización es un proceso importante donde usas tu imaginación para verte logrando el resultado deseado (hasta ahí estamos bien). Ahora, el secreto detrás de este proceso es que sirve para activar tus emociones positivas¡tú frecuencia!

En otras palabras, la imagen, la foto o la pelicula mental no sirve de nada si no hay una emoción que te sintonice a la frecuencia de lo que deseas tener. Y una vez captas una probadita de esa emoción se supone que la lleves contigo durante todo el día, no solo cuando meditas o cuando lo creas conveniente. Eso es la verdadera función de este proceso.

 

Mito #6 –Hay un límite en lo que puedes lograr.

El único límite entre tú y tus deseos son las ideas, los miedos y las excusas que cargas en tu cabeza. Si te fijas, en el mundo hay millones de exitosos que alcanzaron sus metas sin tener títulos, sin conexiones, sin estudios, sin dinero, superando limitaciones, criticas, obstáculos, rechazos, y cualquier otro tipo de fricción. Mientras muchos que lo tenían todo se quedaron en la mediocridad.

¿Crees que eso ocurrió por suerte?

La suerte la creas tú cada vez que haces lo que tengas que hacer para alcanzar una meta. Por eso es que Dios (o como le quieras llamar) te dio habilidades y deseos que deben manifestarse.

Ten fe y acepta lo que es tuyo aunque no veas la manera de que ocurra. Con el tiempo atraerás las ideas, las oportunidades, las personas, los libros, y lo que sea que necesites para cruzar cualquier rio.

 

Mito# 7 – Tienes que creer en ella para que funcione.

¿Acaso tenemos que creer en la ley de gravedad para caernos? ¡No! Pues aquí tampoco…

No tienes que ser religioso para creer en una inteligencia que siempre te está ayudando en tu jornada. Ten fe en que todo llega a su momento siempre y cuando hagas tú parte. Confía en el proceso y en tus habilidades.

Recuerda que el punto de esto no es el premio al final del camino sino la persona en la que te debes convertir para alcanzarla.

 

 

 

LOA Parte 1: Sintonízate a la Frecuencia de tus Sueños

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Creo que es una falta de respeto el que a estas alturas yo, Juan Manuel Santiago, no haya escrito un artículo sobre el tema que comenzó todo para mi: La famosa Ley de Atracción.

Y como este es uno de mis temas favoritos, decidí dividirlo en tres partes para explicarme un poco mejor. Pero te advierto, si esperas otro artículo tipo “El Secreto” te adelanto que no voy por esa línea (para eso hay otros 346,567,995 blogs hablando de lo mismo).

Habiendo dicho eso, aquí te entrego mi primer opus específicamente escrito para ayudarte a sintonizar tu frecuencia para que atraigas todo lo bueno que te pertenece.

¿Listo?

Ahora contéstame esto:

¿Que tú harías si estás loco por escuchar tu banda favorita de rock, pero cada vez que prendes el radio terminas en la misma emisora de baladas? ¡Y TU ODIAS LAS MALDITAS BALADAS!

A- Llamas a la estación, insultas al locutor y demandas que pongan a Pantera.

B- Creas alguna excusa y te resignas a escuchar esa porquería.

C- Extiendes tu mano y cambias la estación hasta llegar a una que te guste.

Mira, no hay que ser un genio para saber que si no te gusta algo, lo cambias – problema resuelto. Sin embargo, muchos prefieren pelear, o peor aún, conformarse con sus circunstancias, antes de trabajar en la causa de sus problemas.

Y para que eso suceda, tenemos que hacer como el radio y ajustar nuestra emisora si queremos cambiar la música . De eso se trata cambiar tu frecuencia para alinearte con lo que quieres.

Como una clienta transformó sus resultados.

Hace un tiempo, una chica me dijo que quería un cambio en su vida amorosa, ya que según ella, todas sus relaciones terminaban en desastre.

Era interesante escucharla porque empezaba hablando de lo que quería, una relación amorosa, pero terminaba hablando pestes de cada una de sus relaciones pasadas. Y por más que trate de reenfocarla ella insistía en vivir el rol de la pobre víctima.

La chica asumía que una nube negra la perseguía, cuando en efecto era su enfoque (su frecuencia) lo que la mantenía manifestando situaciones similares en personas diferentes.  Es más, te aseguro que con esa mentalidad podía mudarse para Alaska, Russia o Roma y como quiera atraería los mismos problemas.

Luego se dio cuenta que tenía lo que tenía porque estaba estancada en  Fracaso 105 cuando debía estar en Amor 98.1.  Y desde ese día trabajó en “misma” hasta caer en la frecuencia adecuada.

Me alegra decir que al par de meses conoció a un chico que le robo el corazón brindándole todo el cariño y el respeto que se merecía, cosa que no hubiese ocurrido si seguía cargando su bulto de rencores y odio.

La buena noticia es que al igual que ella, tú también puedes reajustar tu frecuencia siempre y cuando hagas tu parte (recuerda que las emisoras no se cambian solas).

Aquí hay 3 consejos que te ayudarán a lograrlo.

1- Identifica tu Punto de Enfoque

En arroz y habichuelas, “tu calidad de vida la determina tu punto de atención.” Por eso es que la gente que siempre se enfoca en lo negativo, en los chismes y en quejarse siempre le llegan más situaciones que refuerzan su mentalidad. Por el contrario, la gente que se mantienen optimistas y positivos, aunque también pasan por problemas, tienden a atraer esa “suerte” que los lleva a lograr lo que se proponen.

Analiza estas preguntas e identifica si estas en la frecuencia correcta o si necesitas hacer un cambio de emisora.

Pregúntate, “¿en dónde está tu enfoque?”

¿En lo que quieres o en lo que NO quieres? ¿En oportunidades o en limitaciones? ¿En salvación o en pecados? ¿En problemas o en soluciones? ¿En sobresalir o en sobrevivir? ¿En crear o en competir? ¿En los exitosos o en los estancados? ¿En vivir saludable o en no enfermarte? ¿En aumentar tus ingresos o en quejarte de tus cuentas? ¿En reaccionar o en responder?

Cuando sabes donde esta tú punto de enfoque, puedes decidir ajustarlo o dejarlo donde está

2- Elimina el Ruido

Si realmente quieres atraer cosas mejores, necesitas distanciarte de esa gente que sigue en la misma frecuencia de antes. Si no, te arriesgas a tener los mismos problemas, estando en el mismo trabajo, con el mismo salario, rodeado de la misma gente, quejándote de las mismas cosas, y probablemente sufriendo de las mismas enfermedades que ellos. Y esto no es aceptable.

Evita que su ruido te distraiga y trabaja calladito, sin refutarles nada, sin contarles tus sueños, sin opinar sobre sus estupideces, y sin darles la razón. Desde ahora tu actitud debe ser “que se moleste el que se moleste y que se largue el que no aporte algo positivo”.

Créeme, nuestros padres tenían razón cuando nos decian “es mucho mejor estar solo que mal acompañado.”

 

3- Cree en ti

Mira, si tu no crees en ti nada ni nadie te podrá ayudar por mas que quieras algo diferente. Tú no naciste para sufrir ni para conformarte con menos de lo que quieres; tú llegaste a participar como co-creador – ese es tu súper poder.

Los talentos, la motivación, las personas, los libros, las oportunidades, los mentores, todos y cada una de estas cosas están a tu alcance esperando a que armonices con su frecuencia.

Recuerda que tú eres quien decide sí que queda “pegao” pendiente a cada desastre o mirando como baja tu cuenta de banco. Nadie en el universo es como tú, ¡NADIE! Pero antes necesitas reconocerlo para verlo.

Así que cree en ti, cree en tus sueños y ¡muévete!

Mantente en esa frecuencia óptima que atraerá la ayuda, la inspiración, las ideas, el carácter y la motivación necesaria, siempre de la manera correcta y en el momento correcto.

– Juancho